El CSIAA nace como un proyecto nacional público-privado, impulsado por CORFO junto a instituciones asociadas, para habilitar en Chile capacidades reales de supercómputo e inteligencia artificial aplicada. Su objetivo es permitir que empresas, instituciones públicas, universidades y centros puedan experimentar, pilotear, escalar y llevar soluciones a operación productiva.
Desde su origen, el proyecto combina dos elementos inseparables: infraestructura tecnológica de alto desempeño y un ecosistema colaborativo capaz de activar esa infraestructura en casos de uso reales. La infraestructura, por sí sola, no genera impacto; su valor aparece cuando es utilizada por organizaciones, talento, integradores, academia, sector público y usuarios finales.
Para dar continuidad a esta capacidad se crea el Centro Nacional Talasa, una corporación nacional, público-privada y sin fines de lucro que ejecuta, opera y proyecta el CSIAA en el tiempo. Su rol es articular el ecosistema, reducir barreras de adopción, establecer modelos de acceso y asegurar que la infraestructura se traduzca en soluciones concretas e impacto para Chile.
Así, el CSIAA constituye el proyecto que pone en marcha estas capacidades, mientras que Talasa es la institución que garantiza su continuidad, evolución y sostenibilidad como una capacidad permanente para el país.
Hacer posible que la inteligencia artificial aplicada genere impacto real en Chile.
Ser elecosistema de referencia nacional en inteligencia artificial aplicada,reconocidos por nuestra infraestructura de supercómputo, que habilita la adopciónefectiva, segura y soberana en empresas e instituciones chilenas, operando concriterios profesionales claros y coherentes, y generando impacto productivo ypúblico.
Impulsar la adopción de inteligencia artificial aplicada en Chile, articulando un ecosistema colaborativo entre empresas, personas, academia y sector público, poniendo a disposición infraestructura de supercómputo, plataformas tecnológicas y formación práctica como medios habilitantes para reducir barreras, guiar la adopción y generar resultados concretos y sostenibles para el país.
Estos valores describen criterios explícitos bajo los cuales el Centro Nacional Talasa decide y actúa:
Foco país: El interés nacional guía las decisiones estratégicas, operativas y de inversión. El centro existe para servir a Chile y no responde a agendas comerciales, institucionales o territoriales particulares.
Soberanía y cumplimiento: La protección de los datos, el cumplimiento normativo y la alineación con el marco regulatorio chileno son condiciones estructurales de la operación, no variables negociables.
Aplicación real por sobre demostración: Se privilegian casos de uso concretos, medibles y transferibles por sobre iniciativas experimentales sin impacto práctico o continuidad.
Colaboración con reglas claras: La articulación entre actores se diseña y gobierna explícitamente, evitando informalidad, conflictos de interés o dependencia de relaciones personales.
Profesionalismo, autosustentabilidad y continuidad: La corporación se diseña y gestiona con estándares operativos claros, responsabilidad financiera y visión de largo plazo, reduciendo la dependencia estructural de fondos públicos, resguardando su continuidad operativa y autosustentabilidad. La autosustentabilidad se entiende como la capacidad de sostener la operación en el tiempo con la generación de ingresos propios.
Estos principios definen cómo actúa el Centro Nacional Talasa en situaciones donde no existe una instrucción explícita, cuando aparecen tensiones entre intereses o cuando es necesario priorizar:
El Centro Nacional Talasa prioriza el impacto país por sobre beneficios individuales.
Cuando una decisión favorece a actores específicos pero debilita el objetivo nacional o la coherencia del proyecto, se privilegia el impacto país.
El Centro Nacional Talasa actúa como una plataforma habilitante, no compite deliberadamente ni se subordina a empresas, universidades ni desarrolladores del ecosistema.
Su rol es habilitar capacidades, articular soluciones y crear las condiciones para que terceros generen valor, bajo reglas claras y coherentes.
El Centro Nacional Talasa ordena la colaboración y evita la informalidad.
La cooperación entre actores se estructura mediante reglas claras, gobernanza explícita y responsabilidades definidas, evitando acuerdos implícitos o dependencias personales.
El Centro Nacional Talasa actúa como uno solo frente a sus usuarios.
Independiente del actor involucrado, la experiencia, los criterios y los estándares deben ser coherentes y consistentes.
El Centro Nacional Talasa protege la confianza como activo crítico.
Cumplir lo comprometido es la regla; cuando no es posible, se comunica oportunamente y se gestiona una solución clara, priorizando la credibilidad institucional por sobre la conveniencia de corto plazo.
El Centro Nacional Talasa cuida la sostenibilidad de largo plazo.
Las decisiones se evalúan considerando continuidad operativa, responsabilidad financiera y capacidad de evolución, evitando comprometer el futuro de la corporación por urgencias coyunturales.
El Centro Nacional Talasa diseña y gobierna el acceso a sus capacidades resguardando condiciones equitativas para actores de distinto tamaño y madurez, evitando que asimetrías de poder distorsionen el uso del ecosistema.
El Centro Nacional Talasa habilita espacios de experimentación controlada dentro de marcos definidos, resguardando coherencia institucional sin inhibir la innovación.